No, el reloj no es una cinta de cassette y ayer me lo dejó claro. Creemos el este momento será para siempre como hoy y que todos los momentos serán como este momento. Todo cambia pero nada cambia y no, no es así. Este momento, este instante es único. No hay ninguno que se repita.
Todo esto para decirte que te he echado de menos, que ayer te vi y no nos reconocí pero que sigo queriéndote como siempre. Eres mi amiga guapa, mi hermana bonita. La que se convirtió en mi primera hermana que no era de sangre. A quien cuidaba, quien me cuidaba. Quien me enseñó que en la soledad, en los retos y en lo inesperado se puede encontrar una verdadera hermana. Mientras, el reloj hacía tic-tac.